
Esta semana Panamá presentó su nueva Marca País: “Panamá, Anfitrión del Mundo”, una iniciativa que vale la pena celebrar.
Durante años, nuestro país ha utilizado distintas marcas enfocadas principalmente en la promoción turística y muchas veces vinculadas a cada administración. Esta nueva propuesta busca algo más amplio: construir una identidad que represente a Panamá de manera integral y que pueda proyectarse y fortalecerse en el tiempo.
La simbología del logo también merece especial atención. La forma de la “A” evoca nuestros dos océanos en direcciones opuestas y, en el centro, a Panamá como puente y punto de unión entre territorios, culturas, personas y oportunidades. La tilde de la “A” final, además de sugerir nuestra bandera, representa el Istmo y refuerza una idea de convergencia, dinamismo, proyección y optimismo.
En conjunto, el diseño refleja muy bien una idea que ha definido históricamente a nuestro país: Panamá como punto de encuentro y conexión con el mundo.
Y es precisamente allí donde cobra sentido el concepto “Anfitrión del Mundo”. Panamá no solo recibe visitantes; históricamente ha unido rutas, mercados, culturas y personas.
Desde la óptica de la Propiedad Intelectual, el lanzamiento es apenas el comienzo.
Una marca de esta naturaleza requiere una estrategia clara de administración, reglas de uso, mecanismos de control y, especialmente, continuidad en el tiempo. Su verdadero valor se construye cuando logra trascender administraciones y convertirse en un signo que identifica al país, y no a un gobierno determinado.
Por ello, resulta especialmente positivo que la iniciativa contemple aspectos de gobernanza, protección y uso de la marca, así como mecanismos dirigidos a garantizar su permanencia institucional.
“Panamá, Anfitrión del Mundo” tiene la oportunidad de convertirse en mucho más que un eslogan: puede consolidarse como un activo estratégico para la reputación, competitividad y posicionamiento internacional de Panamá.
Celebro y felicito al Gobierno Nacional, a la Autoridad de Turismo de Panamá y a PROMTUR Panamá por esta iniciativa.
El reto ahora será protegerla, administrarla correctamente y darle la continuidad necesaria para que llegue a convertirse, verdaderamente, en la marca de Panamá y de todos los panameños.
Por: Yolianna Arosemena Benedetti
CENTRAL LAW PANAMA
Directora Regional de IP Central Law




