, Panamá | De la tinta al clic: cien años construyendo estructuras que importan. Orgullo, evolución y futuro.

Panamá | De la tinta al clic: cien años construyendo estructuras que importan. Orgullo, evolución y futuro.

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Panamá se acerca a los cien años de la Ley 32 de 1927 de Sociedades Anónimas, con un legado que merece ser reconocido.  

Durante un siglo, el país ha construido un modelo corporativo que permitió estructurar inversión, comercio internacional y planificación patrimonial legítima en un contexto global. 

Ese modelo no nació por casualidad. Fue una decisión estratégica del país. 

Panamá apostó por la flexibilidad, la neutralidad y la apertura. Permitió crear sociedades sin restricciones de nacionalidad, objeto o lugar de operación, diseñadas para atraer inversión internacional y facilitar el comercio global. 

Esa visión la convirtió en una de las legislaciones societarias más influyentes del mundo y en el cimiento sobre el cual Panamá desarrolló su plataforma de servicios legales durante el siglo XX.

Ese recorrido importa Y debemos sentirnos orgullosos de él. 

Un modelo que supo evolucionar

Como toda jurisdicción, Panamá ha enfrentado grandes retos y presiones externas que llevaron a fortalecer el marco normativo, incorporando mayores estándares de cumplimiento, transparencia y trazabilidad, alineado a los tiempos que corren.  No fue un proceso sencillo, pero fue necesario. 

Hoy, las estructuras panameñas son más robustas, más transparentes y mejor alineadas con el entorno global, lo cual es un activo muy valioso.

La sustancia como el futuro del modelo panameño

El concepto de sustancia económica se ha convertido en el lenguaje del futuro. Hoy se espera que las estructuras reflejen una realidad económica verificable, con dirección efectiva y propósito claro. 

Para Panamá, esto no implica renunciar a su modelo de fuente territorial, sino fortalecerlo con criterio, ajustando la normativa para que la sustancia sea un factor de credibilidad y no una amenaza. 

La clave está en evolucionar sin perder identidad.

Hacia un ecosistema de alto valor agregado

El futuro del modelo panameño se construye sobre servicios corporativos y financieros de alto valor agregado. Un ecosistema capaz de concentrar gestión patrimonial, estructuras fiduciarias sofisticas, asesoría legal y fiscal transfronteriza, cumplimiento tecnológico y operaciones regionales estratégicas. 

Este es el modelo que atrae inversión real, talento especializado y decisiones de largo plazo. Un modelo que compite por calidad, criterio y confianza, y que posiciona a Panamá como un centro relevante y sostenible en la economía global. 

Orgullo, rumbo y responsabilidad 

Panamá tiene razones de sobra para sentirse orgulloso de lo que ha construido. Durante décadas, su modelo corporativo ha sido un referente mundial. Ese legado no es casual ni menor: es parte esencial de la identidad económica del país.  

Hoy ese orgullo debe traducirse en dirección y responsabilidad. A cien años de la Ley 32, el debate deja de ser defensivo y se vuelve más profundo: cómo preservar lo que ha funcionado, cómo acompañar su evolución y cómo proyectar ese legado en un entorno que exige sustancia, coherencia y visión de largo plazo.

Ese tránsito —sereno, consciente y propio— es parte natural del camino de la tinta al clic.

Para mayor información contáctenos a info@central-law.com

Ana Cristina Arosemena Benedetti

Socia – Panamá

Disclaimer: Este contenido es meramente informativo no es ni puede ser interpretado como una asesoría legal de su autor ni de CENTRAL LAW.

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