, Uber en Costa Rica: ¿El fin de una era de monopolio por nuevas reglas de juego?

Uber en Costa Rica: ¿El fin de una era de monopolio por nuevas reglas de juego?

Origen y Funcionamiento:

Uber es una empresa creada en el año 2009 por Garrett Camp y Travis Kalanick. Se encarga de proporcionar de una plataforma en la cual se conectan conductores y usuarios mediante una aplicación móvil “app”, de modo que los conecta para realizar viajes de un punto a otro mediante esta aplicación. Los usuarios pueden elegir el carro, el conductor así como calcular anticipadamente el costo del viaje desde un punto a otro. Los pagos se realizan mediante tarjeta de crédito o débito de modo que no hay intercambio de dinero en efectivo entre conductor y usuario. Una vez realizado el pago, Uber se embolsa una comisión por su función de intermediario en el servicio. El “juego” (el transporte de personas), parece bien definido.


Una estrategia de cambio: Nuevas reglas al juego.

Hay algo que tengo bastante claro. Uber ha sido implantado en más de 300 ciudades alrededor del mundo. Adicionalmente, cuenta con un monstruoso capital de inversión por parte de diversas fuentes de financiación aparte de las comisiones que cobra por su giro principal de negocio (fungir como una plataforma de intermediación entre conductores y usuarios). Su músculo económico es muy poderoso. Uber es capaz de enfrentar titánicas batallas judiciales para encajar en un sistema legal que aparentemente puede rozar con normas tradicionalmente implantadas, como lo son en este caso las normas de transporte público específicamente el tema de los taxistas formales que cuentan con sus licencias, permisos y otros. Temas como la Competencia Desleal o la responsabilidad eventual como prestador de servicio serán posiblemente debates que se generen alrededor de este servicio.

A manera de ejemplo, actualmente en España Uber se encuentra librando una de estas batallas para lograr operar dentro de los márgenes de la legalidad una vez que fuera sacada del mercado por medidas cautelares impuestas por un juez al ser consideradas prácticas anticompetitivas. Será en este caso el mismo Tribunal de Justicia de la Unión Europea el que decida sobre esta cuestión a ver si se aprueba o no y de qué forma debe verse Uber.


¿En el mismo juego, Uber hace las cosas mejor?

Aparentemente este es un tema que nos hemos olvidado de revisar a la hora de hacer las críticas. Leyendo los comentarios a la publicación de la noticia en el periódico La Nación, así como en El Financiero, encuentro que muchos usuarios hablan de las bondades del servicio, siempre que lo han utilizado fuera de Costa Rica, sin embargo, también están quienes hablan de una forma de competencia desleal, de tratos injustos e incluso comparables con “taxistas piratas”.

Sin ánimo de entrar a valorar qué tipo de opiniones son más acertadas, considero que debe darse un enfoque diferente: ¿Servicios como Úber benefician a economía de nuestro país? ¿Hacen mejor las cosas? ¿Confiamos en ellos como usuarios?, en fin: ¿Mejoran el juego aunque sean necesarias nuevas reglas?

A partir de este planteamiento considero que debemos quitarnos la venda de los sistemas tradicionales y enfocarnos en el crecimiento acelerado de la tecnología, la cual nos puede llegar a proporcionar soluciones favorables –siempre que sea bien utilizada-. Este es posiblemente el caso de Uber.

Recordemos que Uber es esto: Una plataforma de intermediación de servicios. Es cierto, tiene toda una red de negocios debidamente estructurada (en algunos países provee a sus conductores con teléfonos celulares para uso exclusivo de la aplicación, esto sería, de una herramienta de trabajo para lograr su objetivo), sin embargo, no deja de ser eso, una plataforma de Servicios de la Sociedad de la Información, sea, una herramienta tecnológica, que si bien raya o desafía los límites legales tradicionales, no deja de ser una opción que parece ser bien aceptada por los usuarios, por lo que no debe dejarse de tomar en cuenta a la hora de legislar y de considerar la necesidad de reformas legales más flexibles que fomenten una libre competencia en lugar de establecer monopolios de los que se favorecen unos pocos (y en gran medida).


¿Ayuda Uber a mejorar o cambiar el juego?

Vamos a ver. Desde mi punto de vista, cuando necesito de un taxi pienso en varias cosas: ¿Cuánto cuesta trasladarme desde el punto A al punto B? ¿Estará el conductor a tiempo en mi punto de recogida? ¿Será el servicio seguro? ¿Podré pagar con tarjeta?

Si logro contar con una plataforma que, me indique cuál es el costo de mi servicio; me garantice puntualidad en mi punto de recogida; me permita analizar el servicio que recibí de mi conductor desde parámetros razonables (no necesito que mi chofer hable 3 idiomas); y me permita pagar con tarjeta (no acostumbro a llevar mucho dinero en efectivo por temas de seguridad), este sería definitivamente un servicio que recomendaría a un amigo, a mis familiares y hasta a algún turista que venga de paseo a Costa Rica. Desde mi punto de vista, la meta será debidamente cumplida y si la plataforma funciona, el juego se mejora y tendremos más clientes satisfechos.


Nuevas reglas, mismo juego:

El juego es sencillo: transportar personas de un punto A al un punto B. Actualmente existe una normativa debidamente establecida que regula el mercado de los taxistas, a partir de licencias que son exclusivamente otorgadas por el Estado a cambio del cumplimiento de una serie de requisitos, así como el pago impuesto por la administración para poder acceder a una de estas licencias. Considero que por mucho que esto haya sido la regla hasta ahora, posiblemente exista la necesidad de cambiar las reglas del juego para llegar a ofrecer algo mejor.

Ante la posibilidad de encontrarnos ante una solución o un mejor servicio a un problema antes existente, es necesario trabajar en nuevas estrategias y reformas legales que vengan a salvaguardar los intereses de los consumidores, así como que vengan a establecer las pautas que regirán este sistema de comercio colaborativo, en el que existe una dinámica de compartir. Estas reglas deberán de ir enfocadas en estricta observancia de las políticas básicas de un mercado en el que se compita honestamente, estableciendo tarifas y sancionando los desacatos de las mismas, así como un marco regulatorio básico para temas de responsabilidad civil, aplicación de pólizas de seguros y otras.


Un mundo en constante cambio de la mano con la tecnología.

Como comentario final, considero que este tipo de soluciones lideradas por herramientas tecnológicas deben mantenerse en la mira de todos. Actualmente existen otros sectores que están experimentando cambios en sus reglas tradicionales, como es el caso de la página web www.airbnb.com, la cual se presenta como un a de las principales plataformas de servicios de restauración y hostelería a nivel mundial, en colisión directa con las normas tradicionales impuestas a las cadenas hoteleras.

Siempre que nos encontremos con un juego con una alternativa propuesta (como es el caso de Uber), debemos pensar primero en la opción que se presenta para llegar a determinar qué tratamiento legal debe de brindársele antes de emitir criterios acelerados (y poco visionarios), sobre lo “bueno” o “malo” que puede resultar un servicio.

Ricardo Rodríguez V.
CENTRAL LAW Costa Rica

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