, ¿Será verdad el adiós a la orden patronal?

¿Será verdad el adiós a la orden patronal?

Todo parece indicar que los días de la dichosa orden patronal están contados. La orden patronal es el documento arcaico, inútil y además costoso que emite como recibo de pago la Caja Costarricense de Seguro Social para cada uno de los asegurados del país. ¿Tiene usted idea de cuántos papelitos de estos emite la institución aseguradora cada mes? En realidad esa no es la cuestión importante, lo verdaderamente asombroso de la orden patronal es que todavía hoy exista y se emita como un requisito para que los asegurados puedan obtener los servicios de salud por los que pagamos cada mes el empleador, el trabajador y el Estado, cuando los paga.

Bajo el escenario de la celebración del 75 aniversario de la Caja Costarricense de Seguro Social su Presidenta Ejecutiva anunció esta semana que a partir de enero del 2017 la orden patronal no será un requisito para que los ciudadanos asegurados puedan acudir a solicitar y obtener los servicios de salud en hospitales, clínicas y EBAIS.

No voy a ser mezquino, pero tampoco generoso, al comentar este anuncio. Es un pequeño paso hacia la digitalización de la organización más grande de Costa Rica que sin duda agradecemos los usuarios, como esfuerzo para eliminar trámites, y requisitos tontos y/o absurdos. Es casi una arbitrariedad administrativa que en pleno siglo XXI se le exija a un asegurado presentar la orden patronal y el carné para brindarle los servicios, siendo que ambos documentos son expedidos por la misma institución aseguradora.

Es decir, para emitir la orden patronal y el carné de asegurado la Caja tiene que tener en sus bases de datos y sistemas toda la información relacionada con el asegurado y el empleador. Con base en esos datos emite ambos documentos, -la orden y el carné-, pero cuando llega el trabajador a un centro de salud, le exigen que presente los documentos para verificar la información que ya la Caja tiene en su base de datos y sistema. Mejor dejémoslo ahí porque me hierve la sangre de solo pensarlo.

Lo cierto del caso es que el ciudadano con solo presentar el documento de identidad vigente y en buen estado, debe tener abiertas las puertas de cualquier centro de atención de salud, y ningún otro requisito le debe ser exigido. Toda la información que pueda requerir la Caja ya está dentro de sus sistemas informáticos.

Esto nos lleva a dimensionar el anuncio en su verdadero peso e importancia y es cuando me pregunto: ¿Pero y si esto que parece tan absurdo se está arreglando después de más de 25 años de proceso de modernización de la Caja, cuál es el verdadero avance de la modernización?

Un pequeño ejemplo: acabo de ingresar al sistema que tiene la Caja previsto para que los asegurados podemos verificar los mismos datos de la orden patronal en línea denominado SICERE y no he podido. Está bien, les concedo el beneficio de la duda y lo vuelvo a intentar en enero del 2017. Sé que no voy a lograrlo entonces.

¿Pero por qué avanza tan lento el proceso de modernización de la Caja? Porque debe de existir una enorme resistencia de los empleados para implementar el expediente digital.

Cuando una organización pone en marcha la digitalización de la información, luces de alarma se activan a lo interno porque la digitalización de la información significa que muchos trabajadores que hoy trabajan poniendo en orden y actualizando papeles, en los expedientes físicos de papel, dejan de ser necesarios. Es decir, la digitalización significa en buena teoría una reducción importante de personal.

Pero por otro lado, la digitalización también significa mayor capacidad de la administración de controlar a todos sus colaboradores, no solo al personal administrativo, sino también al personal médico y auxiliar médico. En otras palabras, la digitalización del expediente médico significa que la Caja tendría por primera vez en 75 años una herramienta capaz de controlar, -en tiempo real, cual espejo,- la cantidad y calidad del trabajo que realizan los médicos y el personal auxiliar médico.

Vemos entonces cómo un asunto que pareciera ser de pura ciencia cibernética se transforma en un conflicto de clases y de gremios. Digitalizar la información desde el punto de vista de la informática es lo sencillo; lo difícil es manejar los miedos y temores, intereses legítimos e intereses mezquinos, que los distintos actores sociales tienen en juego con una medida como el expediente digital.

Los expedientes de papel permiten mantener el status quo, escondiendo la realidad de la cantidad y calidad de los servicios que deben prestar todos y cada uno de los funcionarios de una organización, de ahí que siempre existirá una resistencia frente al cambio; una veces esa resistencia es voluntaria y calculada, pero también pueda darse una resistencia involuntaria, casi inconsciente.

Volviendo al anuncio sobre la eliminación de la orden patronal, celebro como usuario del sistema que se ejecute a partir de enero del 2017; pero ojo con echar las campanas al aire, el verdadero impacto para los usuarios del sistema de salud vendrá cuando se implemente realmente el expediente médico digital.

¿Acaso ya tenemos una fecha prevista para este logro?

Nota tomada de cr hoy

Alfonso Carro
CENTRAL LAW Costa Rica

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