, ¿Qué pasa con los trabajadores cuando una empresa es comprada/vendida?

¿Qué pasa con los trabajadores cuando una empresa es comprada/vendida?

Todos los días vemos como empresas tradicionales, conocidas unas, otras no tanto, son vendidas, fundidas, transformadas, compradas, hasta cerradas, pero de una u otra manera algo perdura de ellas. ¿Qué pasa con los trabajadores de esas empresas?

El Código de Trabajo en su artículo 37) regula la figura de la sustitución patronal, como el efecto práctico más destacable del principio de continuidad de la relación laboral. La prestación de servicios que regula el contrato de trabajo no se extingue, ni se modifica en perjuicio del trabajador, cuando sucede uno de esos eventos descritos en el párrafo precedente. Muy por el contrario, la ley laboral se anticipa a estos eventos consustanciales a todas las empresas, y protege a los trabajadores con derechos subjetivos derivados de esos contratos laborales.

¿Cuál es la regla entonces? En términos generales la regla dice que quien compra la empresa, o la empresa que sobrevive tras una fusión, se hace responsable de los derechos laborales de los trabajadores que terminaron y que continúan. Esto no quiere decir que la empresa anterior se va a liberar de su responsabilidad tan fácilmente. Todas las obligaciones laborales que nacieron antes de la sustitución patronal, y hasta seis meses después de la sustitución patronal, son también su responsabilidad, de manera solidaria con el nuevo patrono.

¿Qué pasa luego de transcurridos seis meses de la sustitución patronal? El único responsable es el nuevo patrono, la nueva empresa.

Sin embargo, pasa distinto con las cuotas de la seguridad social, aquellas que se le deben a la Caja Costarricense del Seguro Social, tanto patronales como de los trabajadores. En esta materia el artículo 30) de la Ley Constitutiva de la Caja dispone que “en caso del traspaso o arrendamiento de una empresa de cualquier índole, el adquiriente o arrendatario responderá solidariamente con el transmitente o arrendante, por el pago de las cuotas obreras o patronales que estos últimos fueren en deber a la Caja en el momento del traspaso o arrendamiento”. Es decir, aquí no aplica lo de los seis meses; antiguo patrono así como el nuevo se hacen co-responsables solidarios de las deudas que existan con la entidad aseguradora.

No es raro que algún patrono inescrupuloso, endeudado hasta la médula con la Caja cierre su negocio y abra otro nuevo con distinto nombre.

La responsabilidad personal del patrono existe en los casos en que retuviera cuotas del salario del trabajador y no las haya reportado a la Caja, pero quedará impune en caso de que no las haya retenido. No hay duda de que esta es una falencia de nuestro sistema de seguridad social.

De manera que los empresarios honestos lo que hacen en la práctica es, de previo a vender una empresa, liquidar sus prestaciones laborales a los trabajadores, y pasan de esta manera al nuevo patrono con un nuevo contrato. Otros igualmente honestos, como nuevos patronos asumen las correspondientes obligaciones laborales del anterior patrono. Tanto uno como el otro hacen lo correcto, siempre y cuando la sustitución patronal sea transparente y sin perjuicio de los derechos de los trabajadores.

Habrá algunos patronos inescrupulosos que simplemente cierran la empresa, se llevan los activos, los inventarios, y dejan a los empleados guindando con sus prestaciones impagas. La Caja todavía tiene el recurso de perseguir a estos en caso de que decidan abrir una empresa similar en otro lugar, con otra razón social, nuevas marcas, nuevas caras. Es lo que el artículo 51) de la Ley Constitutiva de la Caja denomina grupo de interés económico, sin importar si tienen o no personalidad jurídica, y que tengan patrimonio y autonomía funcional.

¿Puede un trabajador dar por roto el contrato de trabajo por una sustitución patronal? De ninguna manera. La sustitución patronal es una práctica legítima y permitida por la legislación laboral; es parte esencial de la vida y transformación de las empresas.

Siempre y cuando el nuevo patrono reconozca expresamente hacerse cargo de las obligaciones anteriores a la sustitución patronal, el trabajador debe permanecer a las órdenes del nuevo patrono, si se le mantienen las anteriores condiciones.

Fuente: CRHoy

Alfonso Carro, Abogado
CENTRAL LAW Costa Rica

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