, Discriminación en el trabajo

Discriminación en el trabajo

La semana pasada participé como conferencista en el Segundo Congreso de Recursos Humanos en donde me pidieron cerrara el evento con la ponencia “10 cambios que le interesan al Gerente de Recursos Humanos sobre la Reforma Procesal Laboral”. Inicié preguntando al público si ya antes habían participado en eventos relacionados con la Reforma Procesal Laboral, y para aquellos que sí lo habían hecho, además les pedí que manifestaran si tenían una especial preocupación sobre algún tema en particular. Sólo una de las participantes consideró que el mayor desafío para los Gerentes de Recursos Humanos es el tema de la discriminación en el trabajo, y tiene toda la razón.

Ya hemos abordado en esta columna La Reforma Procesal Laboral en dos platos, cuáles son los cambios fundamentales que introduce ésta nueva ley en las relaciones laborales individuales. Pero toca ahora dimensionar los alcances de esta reforma en cuanto al tema de la discriminación en el trabajo, porque ciertamente las reglas nuevas implican un cambio de paradigma en los comportamientos de la sociedad, y en particular de las empresas, para el que no estamos listos ni preparados.

Hay varios indicios muy claros de que el tema de la discriminación en el trabajo es la reforma más importante en el derecho individual del Trabajo que nos trae la Reforma Procesal Laboral.

Para comenzar, se amplían de cuatro a catorce los criterios en los que se prohíbe toda discriminación en el trabajo: por razones de edad, etnia, sexo, religión, raza, orientación sexual, estado civil, opinión política, ascendencia nacional, origen social, filiación, discapacidad, afiliación sindical, situación económica o cualquier otra forma análoga de discriminación.

La acción de discriminar se convierte en una de las causales de despido sin responsabilidad patronal, adicionándose a la lista de causales que enumera el artículo 81 del Código de Trabajo. ¿Hay una manera más clara de expresar que la discriminación es odiosa? El empleador que encuentre a uno de sus trabajadores en acciones discriminatorias contra uno de sus trabajadores, o contra un candidato a trabajador, puede despedirlo sin responsabilidad patronal.

Se establece para las víctimas de discriminación en el trabajo el privilegio de que sus reclamos y/o demandas en los Tribunales de Justicia tendrán una tramitación especial semejante al amparo, en la que el Juzgador tiene el deber de darle prioridad sobre otros asuntos, así como resolverlo en una sola audiencia oral.

La sanción para el despido discriminatorio, –y la falta de contratación por motivos discriminatorios agrego yo-, es la reinstalación y el pago de los salarios caídos.
La condena al pago de los salarios caídos conllevará automáticamente la condena al pago de las cuotas obrero-patronales que se debieron pagar a la Caja Costarricense de Seguro Social.

Decía líneas arriba que esta reforma implica un cambio en los comportamientos de la sociedad para el que no nos hemos preparado, pero debemos prepararnos, desarrollando e implementando políticas internas que erradiquen prácticas de contratación y selección de personal arraigadísimas en nuestro medio, que son absolutamente discriminatorias. Expresiones en los anuncios de trabajo tales como: “Se necesita secretaria, no mayor de 30 años”; “Busco joven asistente masculino para gimnasio” deben desaparecer y dar lugar, en cambio, a la regla general de que cualquier persona puede acceder a los puestos de trabajo que tienen vacantes las empresas, siempre y cuando llenen los requisitos del puesto.
Se sobrentiende que entre los requisitos del puesto no puede haber ninguna referencia a los criterios en los que es prohibido discriminar, porque eso es precisamente una discriminación.

Las reformas introducidas por la nueva legislación han de ser interpretadas a la luz de los Convenios Internacionales de la Organización Internacional del Trabajo que Costa Rica ha ratificado, los cuales son tan aplicables como el mismo Código de Trabajo.

Sobre este tema recordar aquí la existencia del Convenio No.100 sobre igualdad de remuneración entre hombres y mujeres; el Convenio No.111 sobre la discriminación en el empleo y ocupación; y el Convenio No.159 sobre la readaptación profesional y el empleo (personas inválidas).

No está de más recordar que con la Reforma Procesal Laboral las personas trabajadoras que sufran de discriminación podrán contar con abogados especializados pagados por el Estado, para presentar sus reclamos ante los jueces.

Alfonso Carro
CENTRAL LAW COSTA RICA

Fuente: CRhoy.com

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